miércoles, 10 de marzo de 2010


Mi única realidad es la que se altera periódicamente desde hace ya un par de semanas. No entiendo por qué, si no hay nada malo, no hay culpas, rencores ni errores. Soy yo y mi cabeza que me juegan malas pasadas y me caliento por boludeses sin sentido. Espero que sea una etapa más, porque hasta a veces ni yo me tolero.

Necesito una dosis de ese relajante!