sábado, 5 de diciembre de 2009

Esa sensación de que todo va bien, de que la felicidad sí que existe. De que hago lo que quiero con él, desde ir hasta venir. No hay verguenza, no hay nada que quisiera callar. Las miradas dicen todo, y transmiten aún más. ¿Amar? No sé si se llama así, pero no importa. A mi me interesa hacerte sentir y que seas feliz. Descubrimos, hablamos, miramos, tantas cosas que mi lista nunca terminaría. Yo estoy bien así, no hay nada que quisiera cambiar, estoy conforme.