martes, 21 de abril de 2009


¿Por qué diré que me escondo, si nadie me quiere ver? ¿Será que no me preciso y de paso me aviso, para ya no correr? Me fui pateando las piedras, con ganas de molestar. Y no encontré ni un segundo, para explicarle al mundo que lo quiero matar. Y mi cabeza se me enfrenta en una noche de sólo pensar, y la alegría se me escapa y la agonía vuelve a dominar. El corazón de algún sufrido me acompaña hasta la terminal, y me iré para no verme más - Estoy buscando reugio, en manos de una pared que ni siquiera me escucha y yo, fingiendo mi lucha, engañandome otra vez. Ya nada aquí me divierte como solía ocurrir. Voy persiguiendo mi risa, ella se fuga deprisa burlandóse de mi. Y mi cabeza se me enfrenta en una noche de sólo pensar, y la alegría se me escapa y la agonía vuelve a dominar. El corazón de algún sufrido me acompaña hasta la terminal, y me iré para no verme más -