Es como una sensación que me dice que todo el tiempo tengo que estar a la defensiva y mi estado es tan cambiante que lo logra. Ya no sé qué pensar, voy bien con el cambio, es el primer día y no es odio lo que siento, sino una completa indiferencia. Me hace bien, sé también que el orgullo me gana y en estos momentos me hace sentir tan bien lo que hice y hago. Esa fría imagen se convirtió en un "si sos feliz". Que se yo, hay que ver cuánto dura esto. Igualmente ya me propuse no bajar los brazos y no confiar más en el corazón. Tal vez piensen que estoy completamente loca por haber dicho eso, pero no. Yo era así y cambié y me fue peor, así que ahora volveré a ser la de antes. La fría e indiferente, a la que no le importaba nada, era tan feliz. Pero algo pasó por mi vida y ya todos saben qué fue, y fue el autor de mi cambio. Pero ahora ya no está y hay que asumirlo, y volver a ser la de antes.